Funcionarios policiales en Guarenas, estado Miranda, detuvieron el pasado jueves a un hombre que cometió abuso contra sus dos hijastras de solo 9 y 12 años, luego de que la abuela de las víctimas interpusiera la denuncia.
Trascendió que una de las menores, por medio de una carta, suplicaba ayuda a la señora alertando sobre lo que le había hecho su padrastro.
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Efectivos de PoliPlaza acudieron a la carretera vieja Guarenas – Petare, en el sector 1 La Avioneta en El Tamarindo, donde aprehendieron a Jeison Alexander Serrano, de 24 años de edad. Al momento del arresto, el sujeto negó haber cometido el hecho.
Sin embargo, tras una evaluación practicada a sus hijastras, los exámenes médico-legales confirmaron que habían sido víctimas de abuso, informó el periodista Román Camacho.
El caso quedó en manos del Ministerio Público (MP), instancia que adelanta las investigaciones.
#Guarenas PoliPlaza detuvo a un sujeto por presuntamente haber abusado de sus hijastras en Guarenas.
La tarde del jueves, 15 de enero, funcionarios de PoliPlaza recibieron la denuncia por parte de la abuela de las niñas. Una de ellas, a través de una carta, le pedía auxilio… pic.twitter.com/AzCeBPKBmM
— Roman Camacho (@rcamachovzla) January 17, 2026
OTRO CASO DE ABUSO CONTRA MENORES
Un adolescente de apenas 14 años fue víctima de brutales maltratos por parte de sus padres en la ciudad de San Juan de los Morros, en el estado Guárico. La pareja se encuentra detenida.
Douglas Rico, director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), informó en sus redes sociales sobre el hecho. Los padres del adolescente quedaron detenidos e identificados como Roxi Carolina Cedeño Solano (33) y Enrique José Reyes Requena (35).
Los hechos se dieron en una vivienda del sector Vista Hermosa, callejón Los Cocos, municipio Juan Germán Roscio Nieves. El caso salió a la luz cuando un familiar del adolescente presentó una denuncia.
Las investigaciones arrojaron que los padres golpeaban de distintas formas al adolescente. Asimismo, llegaron a amarrarlo a la cama como castigo.
«Los victimarios agredían a su hijo utilizando su fuerza física y objetos contundentes; además, lo amarraban a la cama con una cadena como método de castigo, causándole hematomas visibles y graves daños psicológicos», dijo Rico.

