CAF 2026: El asfalto que nos une y el alma que se expande

Caraota Digital
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Por: María Laura García

Correr el Maratón CAF es, sin duda, una de las experiencias más sublimes que se pueden vivir en nuestra ciudad. Como venezolana, me invade un orgullo profundo al constatar que realizamos un evento de este calibre, que en detalles, logística y organización no tiene absolutamente nada que envidiarle a ningún Major o «Big Marathon» del mundo. En esta décima edición, la ruta, la hidratación y la animación fueron impecables. El cariño y el ánimo de la gente, apostada en cada esquina de los cuatro municipios articulados, demostraron que Caracas no solo corre, sino que abraza a sus corredores.

En el Maratón CAF no hay colores ni diferencias; todos somos iguales. Los que vuelan bajo el cronómetro y los que gestionamos cada paso con paciencia. Es el «Maratón de la Integración», donde la seguridad y la asistencia en salud funcionan como un reloj suizo, y donde el compromiso con el medio ambiente nos recuerda que somos parte de un todo. Gracias al Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) por hacerme parte de esta historia de éxito y bienestar.

La magia del amanecer y el autoconocimiento

Para quienes corremos, ver cómo la ciudad se abre para nosotros mientras el cielo caraqueño se tiñe de tonos inimaginables al amanecer es absolutamente inspirador. Recorrer cada kilómetro mientras escuchas tu cuerpo y dosificas tu energía es un acto de fe y de magia. Como bien escribió alguna vez el periodista Leonardo Padrón en una crónica escribiendo de los que corrían CAF: «Correr un maratón es, sobre todo, una conversación privada con uno mismo». Y así es. Ver las caras de otros corredores en sus propias luchas individuales te hace sentir más humano, más finito y, a la vez, indetenible al cruzar la meta.

En mi caso personal, estos 21K fueron un ejercicio de gerencia emocional. Venía de días intensos de trabajo en la Expo que agotaron mi energía física, pero llenaron de «gasolina» el motor de mi alma. Entendiendo que no pude entrenar más allá de mi rutina habitual de mantenimiento, supe que no podía exigirme velocidad, pero sí pasión. Mis 16 años corriendo me regalaron la sapiencia para gestionar mi recorrido con la convicción de que la meta es el premio al autoconocimiento y un gran regalo de autoestima al terminar, con el cual te sientes capaz de lograrlos todo.

El respaldo de la ciencia y la psicología

Esta visión personal sobre la gestión del esfuerzo es respaldada por la psicología deportiva. El Dr. Ricardo Javornik, reconocido especialista en medicina deportiva ha enfatizado que «en el maratón, la cabeza corre más que las piernas después del kilómetro 15 en una media, o del 32 en un 42». Gestionar esa fatiga, como lo hice tras el desgaste de la Expo, es lo que los expertos llaman «inteligencia táctica».

Asimismo, como ya les dije, el logro de la meta inyecta una dosis masiva de autoestima, que le invito a los que se están iniciando en el running se preparen en algún momento para vivirla. Según la psicología del deporte, completar un reto de esta magnitud refuerza la autoeficacia, esa creencia interna de que somos capaces de superar obstáculos. Se gana una fortaleza que trasciende el running y se aplica a la vida misma.

¿Quieres retarte para el 2027?

Si hoy, al ver las medallas en redes sociales, sentiste que el año que viene quieres estar allí, aquí te dejo los pilares para comenzar tu preparación para los 21K o 42K:

  1. Evaluación Médica: Antes de comprar los zapatos, ve al cardiólogo y al médico deportivo. La salud es la base de cualquier meta.
  2. Progresividad: No intentes correr 10K mañana. Empieza caminando y trotando. Como dice el entrenador Willbert Cabrera: «La paciencia es la herramienta más subestimada del corredor».
  3. Fortalecimiento: El gimnasio no es opcional. Necesitas músculos fuertes para proteger tus articulaciones del impacto del asfalto.
  4. Busca una comunidad: Unirse a un club de corredores no solo te da técnica, sino el apoyo emocional necesario para las madrugadas de entrenamiento.
  5. Entrena la mente: Empieza a practicar el diálogo interno positivo. En la meta del CAF no solo llegan tus piernas, llega tu voluntad.

Después de cada edición del @MaratonCaf, Caracas ya no es la misma. Nosotros tampoco. ¡Nos vemos en el asfalto!

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