Organismos de seguridad privaron de libertad a un hombre en Argentina por la muerte de su pareja mientras ambos mantenían relaciones sexuales.
La víctima respondía al nombre de Ada Barrozo Quilo de 44 años, mientras que el detenido quedó identificado como Sergio Navarro de 34 años.
La autopsia reveló que la víctima tenía nueve costillas fracturadas, ambos pulmones perforados y edemas internos. Al ser preguntado sobre lo ocurrido, Navarro respondió: «Soy gordo y la aplasté sin querer».
Barrozo trabajaba en una panadería, donde ingresaba de madrugada. Al principio los investigadores creyeron que había fallecido por un paro cardiorrespiratorio, pero finalmente el informe forense determinó que se trató de una asfixia mecánica.
Ante las declaraciones de que la «aplastó sin intención», los investigadores determinaron que para provocar ese nivel de daño se requería una fuerza sostenida durante más de cinco minutos, por lo que debilitaron el testimonio del acusado.
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Además, presentaba lesiones en sus manos compatibles con mordeduras, por lo que aparentemente la mujer intentó defenderse. La abogada, Pamela Pérez, señaló que el acusado pudo haberle tapado la boca o ejercido algún tipo de presión que derivó en la asfixia.
Pérez reveló en diálogo con el medio Todo Noticias que amigas y compañeras de la víctima ya habían percibido violencia por parte de su pareja. Según declararon, la mujer había mostrado signos visibles de golpes. «Mira el moretón que tienes ahí, Adita», le dijo una compañera. Pero ella no lo acusaba ante estas situaciones: «Vos no te metas», respondió en aquella ocasión.
Asimismo, conoció que su rendimiento laboral había caído y en ocasiones faltaba al trabajo porque Navarro no le permitía asistir.
La abogada detalló que Ada lo había dejado en varias oportunidades, pero siempre retomaban la relación, que duró cinco años: «Ella le tenía miedo».
«Todavía no se sabe si la aplastó con una almohada», señaló Pérez. En este sentido, remarcó: «Tampoco sabemos si fueron consentidas o no las relaciones sexuales».
