Nueva York amaneció sumergida en un paisaje blanco que, más que postal invernal, refleja la crudeza de una tormenta que ya figura entre las más intensas de su historia reciente.
Con acumulaciones que superan las 13 pulgadas de nieve —más de 33 centímetros— en sectores como Staten Island y El Bronx, la ciudad enfrenta condiciones extremas marcadas por ráfagas de viento de hasta 60 mph (97 km/h) y episodios de “whiteout” que redujeron la visibilidad prácticamente a cero.
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Sarah Yáñez-Richards
La magnitud del fenómeno llevó al alcalde Zohran Mamdani y a la gobernadora Kathy Hochul a declarar el estado de emergencia, activando protocolos de respuesta en toda la región triestatal.
Las autoridades insistieron en que la prioridad es proteger vidas y garantizar que los equipos de emergencia puedan operar sin obstáculos mientras la tormenta continúa su avance.

Según datos preliminares del Servicio Meteorológico Nacional, esta nevada ya se ubica entre las 10 más grandes registradas en la ciudad de Nueva York.
Los meteorólogos advierten que el sistema podría dejar hasta 24 pulgadas de nieve (61 cm) en algunas zonas del noreste antes de desplazarse definitivamente hacia el Atlántico, un acumulado que no se veía desde hace varios inviernos.

NUEVA YORK PARALIZADA
En consecuencia, la ciudad impuso una prohibición de circulación para vehículos no esenciales, una medida que se extendió hasta la mañana del martes en varios distritos.
Long Island y partes de Nueva Jersey adoptaron restricciones similares ante la peligrosidad de las carreteras, muchas de ellas completamente intransitables por la combinación de nieve húmeda, hielo y ventiscas constantes.
Blizzard in New York City – Central Park, February 23, 2026 pic.twitter.com/mhI4pzanh4
— Noel Y. Calingasan • NYC (@nyclovesnyc) February 23, 2026
Las autoridades reiteraron el llamado a permanecer en casa y evitar cualquier desplazamiento innecesario.
El transporte aéreo y ferroviario sufrió un impacto inmediato. Más de 14,000 vuelos fueron cancelados en todo el país, con los aeropuertos JFK, LaGuardia y Newark entre los más afectados.

En el sistema ferroviario, el Long Island Rail Road (LIRR) suspendió por completo su servicio desde la madrugada del lunes, una interrupción que se mantendrá hasta que las condiciones permitan operar con seguridad, informó la Autoridad Metropolitana de Transporte de Nueva York (MTA, en inglés).
El sistema eléctrico tampoco escapó a los estragos de la tormenta. Al mediodía del lunes se contabilizaban más de 657.000 cortes de energía en la Costa Este, desde Boston hasta Washington, D.C. Solo en Nueva York y Long Island, unas 20.000 personas quedaron sin servicio, mientras que en Nueva Jersey la cifra superó los 100.000 hogares.

En total, más de 250.000 viviendas permanecieron a oscuras debido a árboles caídos y líneas dañadas por el peso de la nieve y los fuertes vientos.
Central Park in New York City today after the blizzard. pic.twitter.com/QGNRBDPDrH
— Weather Monitor (@WeatherMonitors) February 24, 2026
DESPUÉS DE LA TORMENTA
A medida que la tormenta comienza a alejarse lentamente, Nueva York se prepara para una fase igualmente desafiante: la recuperación. Despejar calles, restablecer servicios esenciales y retomar el ritmo habitual de la ciudad tomará tiempo.
Las autoridades insisten en mantener la cautela, seguir las recomendaciones oficiales y prepararse para posibles interrupciones adicionales mientras la región se reorganiza tras una de las nevadas más intensas de la temporada 2026.


