Andrés Navarro, un joven migrante venezolano, fue arrestado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), cuando acudía a una cita rutinaria con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), como parte del proceso que seguía desde que pidió asilo en 2023.
Según relató Lisbeth Peña, madre de la novia del joven y citada por Univisión, los agentes ya lo esperaban dentro de las oficinas y le informaron que su proceso “ya no era válido” en el país.
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Desde ese día, Andrés permanece recluido en el Centro de Detención de ICE en Stewart, Georgia. Se trata de una de las instalaciones más grandes y controvertidas del sistema migratorio estadounidense.
Sin familiares directos en el país, han sido los parientes de su novia quienes asumieron la defensa y acompañamiento en medio de la incertidumbre.
Navarro ingresó a Estados Unidos el 9 de noviembre de 2023 mediante una cita obtenida por la aplicación CBP One. Esto le permitió acceder a un permiso de trabajo durante un año antes de presentar un asilo defensivo ante la corte.
La detención tuvo un impacto inmediato en su proceso legal. Su audiencia preliminar, originalmente programada para junio, fue adelantada para el 14 de enero.
El abogado de inmigración Michael Urbina explicó, que este tipo de cambios, son comunes cuando una persona es detenida, ya que la corte acelera los procedimientos para quienes se encuentran bajo custodia.
Sin embargo, este avance no necesariamente implica una resolución favorable ni garantiza que el solicitante pueda continuar su caso en libertad.
La principal inquietud de sus allegados, es si Andrés podría enfrentar su proceso fuera del centro de detención.
Urbina aclaró que la libertad para quienes ingresaron con parole depende completamente de la discreción de las autoridades migratorias. Solo quienes poseen un estatus migratorio definido o pueden pagar una fianza tienen garantías más claras de permanecer en libertad mientras avanza su caso.
Además, recordó que estar en un proceso de asilo no protege automáticamente a una persona de ser detenida por ICE.

SITUACIÓN EN VENEZUELA
El caso de Andrés ocurre en un contexto de incertidumbre política en Venezuela. Esto, tras la captura de Nicolás Maduro, un factor que, según Urbina, puede influir en la evaluación de las solicitudes de asilo.
Aunque el gobierno estadounidense podría argumentar cambios en las circunstancias del país, el abogado subraya que la permanencia del «régimen» chavista y las condiciones que generan temor en los solicitantes siguen siendo elementos válidos para sustentar una petición.
“El hecho de que haya habido un cambio de circunstancia en el país es algo que el gobierno puede presentar como un argumento válido diciendo que la aplicación ya no es vigente. Pero considerando que el régimen sigue a presente no invalida la razón por la cual la persona tiene miedo y poder proceder con su aplicación”, dijo el abogado Urbina.
Destacó que Navarro decidió emigrar tras la muerte de su padre, un militar venezolano. Desde entonces se convirtió en sostén económico de su madre y hermanos, quienes permanecen en Venezuela.
Lo cierto, es que su futuro ahora depende de las decisiones judiciales y de la posibilidad de obtener libertad mientras continúa su lucha por protección en Estados Unidos.

