Una madre y sus dos hijos pequeños fueron encontrados muertos a tiros en su casa de Arkansas (EEUU) un día después de asistir a su audiencia final de divorcio.
De acuerdo con la información reseñada por People y otros medios estadounidenses, la Oficina del Sheriff del Condado de Sebastian, señaló esta semana que las autopsias revelaron que los niños murieron por homicidio y Beallis por suicidio.
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Sin embargo, las autoridades no han precisado públicamente las circunstancias, ni han confirmado de forma oficial quién los privó de su vida a los niños.
Pero, sin dudas, se trata de un desenlace trágico que dejó más preguntas, que respuestas, sobre el estado emocional y la situación familiar que atravesaba la madre.
Lo que se detalló, es que el pasado 3 de diciembre, a las 9:30 de la mañana, los agentes acudieron a la vivienda para realizar un control de asistencia social.
Allí encontraron los cuerpos de Beallis, de 40 años, y de sus dos hijos, nacidos en 2019. Los tres presentaban heridas de bala.
La investigación inicial descartó la presencia de terceros en la escena, apoyándose en datos del sistema de seguridad de la casa, que fue desactivado por la propia Beallis la noche anterior, sin que se registrara la apertura de puertas o ventanas previamente.
Asimismo, se precisó que las autoridades también verificaron que el vehículo Tesla del exesposo, el Dr. Randall Beallis, no estuvo cerca de la residencia la noche del 2 de diciembre, y que ninguno de sus teléfonos celulares se conectó a torres cercanas.

UN DIVORCIO COMPLEJO
Estos elementos reforzaron la hipótesis de que la mujer actuó sola. Además, el contexto judicial previo reveló tensiones profundas. Por ejemplo, el hecho de que Beallis había solicitado el divorcio en marzo de 2025, pidiendo custodia total de sus hijos y una orden de protección contra su esposo tras denunciar episodios de violencia doméstica.
Incluso, los registros judiciales muestran que Randall Beallis fue arrestado y acusado de agresión agravada, agresión doméstica y poner en peligro el bienestar de menores.
Documentos citados por medios locales igualmente señalan que en febrero de 2025 habría estrangulado y causado daño físico a su esposa.
Aunque en octubre se declaró culpable de agresión en tercer grado, recibió una sentencia suspendida y una orden de no contacto, salvo autorización judicial.
Lo que se informó, es que la pareja, casada desde 2015, había dejado de vivir junta desde febrero del año pasado.
NO QUERÍA EL DIVORCIO
A pesar de este historial, la declaración del sheriff indica que Charity Beallis no deseaba el divorcio. En la audiencia final del 2 de diciembre, donde se representó a sí misma tras haber tenido cuatro abogados distintos, expresó su deseo de reconciliarse con su exmarido.
“Un examen de las transcripciones de la declaración de la Sra. Beallis en el caso de divorcio/custodia y la audiencia final del caso el 2 de diciembre de 2025 revela que ella deseaba reconciliarse con su exmarido, lo cual no ocurrió”, dijo la oficina del sheriff.
El tribunal, sin embargo, ordenó el inicio de un régimen de custodia compartida, una decisión que, según sospechan los investigadores, pudo haber tenido un impacto emocional significativo en ella.

