Filtran los cargos que imputarán al capitán de buque petrolero ‘fantasma’ que se dirigía a Venezuela

Luis Alfredo Ledezma
4 Min de Lectura
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Los cargos incluyen enarbolar falsamente una bandera guyanesa y no obedecer una orden de la Guardia Costera / Archivo

Estados Unidos presentó cargos federales contra Avtandil Kalandadze, quien es el capitán de un buque petrolero que protagonizó una persecución marítima de varias semanas en el Atlántico tras intentar llegar a Venezuela.  

De acuerdo con el reporte reseñado por The New York Times, se trata del primer caso penal derivado directamente de la ofensiva del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, contra el comercio de crudo venezolano, una campaña que hasta ahora se había centrado en sanciones, incautaciones y operaciones de interdicción marítima. 

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Según la acusación del 12 de febrero, revelada recientemente, Kalandadze enfrenta dos delitos federales. El primero lo señala por colocar de manera fraudulenta la bandera de Guyana en el buque —entonces llamado Bella 1— pese a que no estaba registrado en ese país, una maniobra destinada a evitar su captura por la Guardia Costera estadounidense el 20 de diciembre.  

El segundo cargo lo acusa de desobedecer órdenes directas de detener la embarcación y permitir el abordaje de las fuerzas estadounidenses. 

En lugar de cumplir la orden, el petrolero dio un giro brusco en el Caribe y se internó en el Atlántico, iniciando una huida que duró más de cinco días.  

Durante la persecución, el barco cambió su nombre a Marinera, reclamó protección rusa y su tripulación pintó una bandera de Rusia en el casco.  

Incluso llegó a registrarse en la base oficial de buques de ese país, en un intento de blindarse diplomáticamente frente a la presión estadounidense. 

Las autoridades estadounidenses habían obtenido una orden de incautación del Bella 1 al basarse en su historial de transporte de petróleo iraní para grupos vinculados al terrorismo. / Archivo

INTERVENCIÓN DE RUSIA  

El gobierno ruso intervino por canales diplomáticos para exigir a Washington que abandonara la operación, pero la persecución culminó el 7 de enero, cerca del Reino Unido, cuando fuerzas estadounidenses abordaron y confiscaron el petrolero.  

Kalandadze y la tripulación fueron detenidos, aunque 26 marineros terminaron siendo liberados posteriormente.  

Como se ha reportado en los últimos meses, la incautación se enmarca en la estrategia de Trump para controlar el flujo del petróleo venezolano y desmantelar la llamada “flota fantasma”, una red de buques que transporta crudo de países sancionados como Venezuela, Irán y Rusia. 

Las autoridades estadounidenses, justificaron la orden de incautación del Bella 1, por su «historial» de transporte de petróleo iraní para organizaciones vinculadas al terrorismo. 

Tras la detención, la esposa del capitán, Natia Dzadzama, intentó sin éxito frenar el proceso mediante una revisión judicial en el Reino Unido.  

Asimismo, su abogado, Aamer Anwar, acusó a Estados Unidos de mostrar «un desprecio total por el Estado de derecho y las obligaciones internacionales con su aliado más cercano, el Reino Unido”

Mientras la Casa Blanca y el Departamento de Justicia guardan silencio, el caso sigue escalando tensiones diplomáticas y marca un precedente en la ofensiva marítima de Washington. 

Es de destacar, que la BBC informó el mes pasado de que Estados Unidos tenía previsto presentar cargos contra otro miembro de la tripulación, aunque terminó aprobando la libertad a los 26 tripulantes restantes.

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