La triste historia de una abuela de 84 años que murió congelada por un grave descuido de sus cuidadores

Luis Alfredo Ledezma
5 Min de Lectura
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Una enfermera del centro, Amber Henderson, se enfrenta a un delito grave de homicidio / Cortesía: People

Una tragedia ocurrida en pleno invierno en Ohio (EEUU) expuso una serie de fallas graves dentro del geriátrico Avenue at Warrensville Care and Rehabilitation Center, donde una abuela de 84 años, Alvera Meuti, murió tras permanecer más de 10 horas a la intemperie sin que nadie advirtiera su ausencia.  

La anciana, que padecía múltiples problemas de salud y requería supervisión frecuente, desapareció la noche del 23 de diciembre de 2024 y fue hallada a la mañana siguiente en un patio exterior del establecimiento, ya inconsciente. 

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El forense del condado de Cuyahoga determinó que la causa de muerte fue hipotermia, resultado directo de la prolongada exposición al frío. 

La familia de Meuti presentó una demanda civil por negligencia, imprudencia y descuido, señalando que la anciana no solo salió del edificio sin que nadie lo notara, sino que además lo hizo por una puerta que debía contar con teclado de seguridad y alarma, mecanismos que no estaban activados esa noche.  

Según la acusación, la habitación de la mujer se encontraba junto a esa salida, lo que facilitó que pudiera abandonar el geriátrico sin supervisión. La puerta, que se bloquea desde afuera, le impidió regresar, dejándola atrapada en el exterior durante horas. 

¿QUIÉN ES EL CULPABLE?  

La investigación también apunta a la enfermera de turno, Amber Henderson, de 34 años, quien revisó la habitación de Meuti alrededor de las 21:30 y constató que no estaba allí, pero no emitió ninguna alerta ni inició una búsqueda.  

Recién a las 00:36 intentó contactar a la familia para preguntar si la paciente estaba con ellos, pero al no obtener respuesta continuó su turno sin reportar formalmente la desaparición.  

No fue sino hasta las 6:30 de la mañana que informó a su supervisor que no había visto a la anciana en toda la noche. En ese momento, se activó el protocolo interno de emergencia. 

Minutos después, el personal encontró a la anciana acostada boca arriba en el patio del geriátrico, cerca de la zona por donde habría salido.  

Imágenes de la cámara corporal que muestran a Amber Henderson, empleada de una residencia de ancianos, hablando con agentes de policía (WKYC/Departamento de Policía de Warrensville Heights/YouTube).

El Servicio Médico de Emergencia de Warrensville Heights la trasladó a un hospital cercano, donde fue declarada muerta.  

La demanda sostiene que, de haberse activado los controles y alarmas correspondientes, o de haberse realizado las rondas obligatorias cada dos horas, la situación podría haberse detectado a tiempo y la vida de Meuti habría podido salvarse. 

Por tanto, se convirtió en la principal acusada del caso y terminó arrestada el pasado 16 de enero. 

CARGOS CONTRA LA ENFERMERA  

Henderson enfrenta cargos penales por homicidio involuntario, manipulación de registros y negligencia del paciente. La investigación policial reveló que había registrado tareas que no realizó, incluidas las relacionadas con el cuidado de la víctima.  

La enfermera se declaró inocente y espera juicio, mientras los propietarios del centro han evitado hacer nuevas declaraciones públicas.  

Su próxima comparecencia en la corte está programada para el 27 de enero, según Fox 8. El abogado de Henderson, Charles W. Bennett, dijo que su cliente «no hizo nada malo», en una declaración al canal. «La defenderé vigorosamente», agregó.  

Lo cierto, es que el caso, que salió a la luz formalmente dos años después de la muerte de Meuti, vuelve a poner en tela de juicio la responsabilidad de los centros de cuidado. También la necesidad de reforzar los protocolos para proteger a los adultos mayores más vulnerables. 

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