Nicolás Maduro le envió una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, en la que le pidió que interfiera ante las amenazas de Estados Unidos en el mar Caribe, cerca de Venezuela.
«Me dirijo a usted para expresar la más profunda preocupación de Venezuela ante la escalada de agresiones del Gobierno de los Estados Unidos contra nuestro país, las cuales han alcanzado en los últimos días un nivel de amenaza sin precedentes para la paz y la seguridad de América Latina y el Caribe», indicó Maduro en la carta.
En este sentido, afirmó que desde hace años Estados Unidos ha tenido una política sistemática de hostigamiento contra Venezuela. «Caracterizada por medidas coercitivas unilaterales, campañas de descrédito, desconocimiento de la legitimidad de sus autoridades constitucionales y utilización de mecanismos de lawfare para criminalizar a instituciones y líderes legítimos».
«Esta ofensiva política y jurídica ha estado acompañada de una retórica incendiaria y de amenazas de uso de la fuerza que, de manera constante, buscan justificar una intervención extranjera en nuestro país», acotó.
«Hoy, esa agresión ha escalado hacia un plano más peligroso: el despliegue militar en el Caribe de fuerzas navales y aéreas estadounidenses, incluyendo destructores y un crucero lanzamisiles, así como la presencia de un submarino nuclear de ataque rápido. Se trata de la primera ocasión en que se introduce un activo de esta naturaleza en nuestra región, lo que constituye una gravísima amenaza para la estabilidad hemisférica», denunció Maduro.
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Ante esta situación, instó a Guterres a pronunciarse ante esta situación. «Excelencia, estas acciones configuran una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, en particular de los artículos 2.1 (igualdad soberana de los Estados), 2.3 (solución pacífica de controversias), 2.4 (prohibición de la amenaza o uso de la fuerza) y 2.7 (no intervención en los asuntos internos). Al mismo tiempo, contravienen la letra y el espíritu del Tratado de Tlatelolco, instrumento fundamental que establece la desnuclearización de América Latina y el Caribe, y cuyos Protocolos I y II obligan también a los Estados Unidos. Asimismo, desconocen la Proclama de la CELAC de 2014, que declaró a nuestra región como una Zona de Paz».
«La humanidad y esta Organización no pueden permitirse que, en pleno siglo XXI, resurjan políticas de fuerza que pongan en riesgo la paz y la seguridad internacionales. Venezuela reitera su compromiso con el derecho internacional, la solución pacifica de las controversias y el respeto a la soberanía de los pueblos», sostuvo.
«En tal sentido, solicito que usted, en el marco de las competencias que le confiere la Carta de las Naciones Unidas, asuma la defensa activa de sus valores y principios fundamentales, instando al Gobierno de los Estados Unidos de América a poner fin a estas acciones hostiles y a respetar plenamente la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de la República Bolivariana de Venezuela», asentó.
Para finalizar, Maduro expresó su reconocimiento a la máxima autoridad de la ONU. «Renuevo a Su Excelencia las seguridades de mi más alta estima y consideración».
EMBAJADOR DE MADURO ANTE LA ONU SE REUNIÓ CON GUTERRES
Con motivo de las tensiones con Estados Unidos, el embajador del gobierno de Maduro ante la ONU, Samuel Moncada, se reunió este jueves con el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, para trasladarle su preocupación ante lo que está ocurriendo en el Caribe.
«El secretario general ha sido bien informado y le solicitamos que opine abiertamente por cualquier vía oficial que considere conveniente acerca de estas graves violaciones a la seguridad de toda la región», aseguró Moncada en declaraciones a la prensa desde la sede de la ONU en Nueva York.
«Fue una buena reunión. Conversamos detalles adicionales de la situación. El secretario general estaba muy interesado porque desconocía algunos detalles de los acontecimientos más recientes», añadió.
No obstante, por el momento, no van a pedir al Consejo de Seguridad que adopte ninguna acción al respecto. «Hasta el momento son solo palabras, retórica, amenazas y, aunque las tomamos muy en serio, hemos informado a los miembros de esta grave situación, pero estamos esperando ver cómo se desarrolla».